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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel/><atom:link href="https://materialescomplejos.blogia.com" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Materiales</title><description/><link>https://materialescomplejos.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Wed, 15 Mar 2017 10:42:50 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>El objetivo de nuestro trabajo</title><link>https://materialescomplejos.blogia.com/2008/072801-el-objetivo-de-nuestro-trabajo.php</link><guid isPermaLink="false">https://materialescomplejos.blogia.com/2008/072801-el-objetivo-de-nuestro-trabajo.php</guid><description><![CDATA[<p>El objetivo principal del trabajo es caracterizar la transici&oacute;n de estado ordenado (magnetizado) a estado desordenado (desmagnetizado) para valores altos de la concentraci&oacute;n de &aacute;tomos magn&eacute;ticos, en los que el tipo de la transici&oacute;n de fase pasa de ser de primer a segundo orden. La localizaci&oacute;n del valor exacto de la diluci&oacute;n a la que esto ocurre, as&iacute; como los exponentes cr&iacute;ticos de la zona de transici&oacute;n de segundo orden, es una tarea de gran inter&eacute;s y completamente inabordable hasta ahora.<br /><br />Cuando el sistema es completamente puro, al disminuir la temperatura se produce una transici&oacute;n de fase an&aacute;loga a la que ocurre al enfriar el agua. T&eacute;cnicamente se denomina una transici&oacute;n de fase de primer orden (m&aacute;s informaci&oacute;n en ingl&eacute;s en http://en.wikipedia.org/wiki/Phase_transitions). Al igual que la transici&oacute;n de fase entre el agua y el hielo, alrededor de la temperatura donde ocurre la transici&oacute;n de fase puedan "coexistir" ambas fases (sin embargo una de ellas no es estable y tender&aacute; a desaparecer, aunque eso puede durar mucho tiempo): por ejemplo hielo flotando en el agua cuando la temperatura es mayor de 0 grados (recordad el Titanic!!).</p><p>Conforme desordenamos el sistema, la transici&oacute;n de fase de primer orden se va debilitando (por ejemplo, la regi&oacute;n en temperaturas donde pueden "coexistir" ambas fases se va reduciendo) y finalmente desaparece el car&aacute;cter de primer orden en la transici&oacute;n: la transici&oacute;n pasa a ser de segundo orden donde ya esta prohibida la coexistencia de las dos fases. Un ejemplo de este tipo de transici&oacute;n se da en los imanes, por ejemplo de Hierro.<br /><br />Para caracterizar la coexistencia de fases (y las transiciones de fase de primer orden) se puede usar la llamada construcci&oacute;n de Maxwell (famoso f&iacute;sico escoc&eacute;s, m&aacute;s informaci&oacute;n biogr&aacute;fica en http://es.wikipedia.org/wiki/James_Clerk_Maxwell). Para realizar dicha construcci&oacute;n se representa la temperatura del sistema frente a su energ&iacute;a interna (en la gr&aacute;fica adjunta en concreto se representa la inversa de la temperatura en funci&oacute;n de la energ&iacute;a por &aacute;tomo).</p><p>Cuando la gr&aacute;fica presenta una "joroba" en la parte central es f&aacute;cil definir la temperatura a la que ocurrir&aacute; la transici&oacute;n de fase (la temperatura cr&iacute;tica).  Para ello usamos el hecho de que a la temperatura cr&iacute;tica el sistema debe tener la misma probabilidad de estar en el estado ordenado que en el desordenado. A una temperatura fija (l&iacute;nea horizontal en la construcci&oacute;n de Maxwell) la probabilidad de estar en un estado energ&eacute;tico concreto est&aacute; relacionada con el &aacute;rea encerrada entre la l&iacute;nea horizontal y la construcci&oacute;n de Maxwell. Por lo tanto, se define la temperatura cr&iacute;tica como aquella que encierra el mismo &aacute;rea a ambos lados de la curva.</p><p>Adem&aacute;s, en la construcci&oacute;n de Maxwell se define el calor latente (energ&iacute;a que hay que suministrar al sistema para que se produzca completamente el cambio de estado) como la distancia entre las energ&iacute;as de corte con la l&iacute;nea de temperatura cr&iacute;tica m&aacute;s a la derecha y m&aacute;s a la izquierda.  Adem&aacute;s la tensi&oacute;n superficial (relacionada con la energ&iacute;a que "se necesita" en formar una interfase) se relaciona con el &aacute;rea bajo una de las dos jorobas de la construcci&oacute;n de Maxwell.<br /><br />A simple vista en casi toda la construcci&oacute;n se puede observar c&oacute;mo la temperatura de sistema crece conforme aumenta su energ&iacute;a interna (&iexcl;l&oacute;gico!), &eacute;sto no ocurre sin embargo en la parte central, estas energ&iacute;as corresponden a un sistema en un estado termodin&aacute;micamente inestable (la famosa "coexistencia" donde solo una de las fases es estable). Una vez definida la temperatura cr&iacute;tica pueden observarse estados del sistema con temperatura mayor (o menor) que la temperatura critica, son los llamados estados metaestables. En dichos estados existe coexistencia entre el estado ordenado y desordenado (recordad a Leo diCaprio) aunque solo uno de ellos es estable.<br /><br />Concretando para las gr&aacute;ficas adjuntas: cada una corresponde a un sistema de 64&sup3; espines con distinta concentraci&oacute;n de impurezas. El valor L es la longitud lineal del sistema mientras que el valor de p es la concentraci&oacute;n de &aacute;tomos magn&eacute;ticos (en tanto por uno). Las diferentes gr&aacute;ficas corresponden a muestras individuales (diferentes localizaciones de las impurezas) tomadas al azar.</p><p>En estas gr&aacute;ficas puede verse c&oacute;mo la energ&iacute;a deja de tener los picos de m&aacute;ximo y m&iacute;nimo (la joroba) conforme se aumenta la concentraci&oacute;n de impurezas. Es decir se observa claramente que para este tama&ntilde;o de red llegamos a una concentraci&oacute;n de impurezas cr&iacute;tica (alrededor del 15%, un valor de p=0.85) en la que el calor latente y la tensi&oacute;n superficial se anulan (claro indicativo de que se est&aacute; realizando una transici&oacute;n de segundo orden).<br /><br />Esto est&aacute; claro un sistema de 64&sup3; (aprox. 3&middot;10<sup>5</sup>) &aacute;tomos, pero &iquest;ocurrir&aacute; lo mismo en un sistema m&aacute;s grande? &iexcl;Recordad que un sistema macrosc&oacute;pico tiene del orden de 10<sup>23</sup> &aacute;tomos! Para dar resultados aplicables a sistemas grandes tenemos que ver c&oacute;mo var&iacute;an los observables conforme varia el tama&ntilde;o del sistema. De ah&iacute; que estas simulaciones se est&eacute;n llevando a cabo en sistemas de diversos tama&ntilde;os.<br /><br />Actualmente con Ibercivis se est&aacute; realizando un barrido para varios valores de la concentraci&oacute;n de &aacute;tomos magn&eacute;ticos (0.7 &lt; p &lt; 0.95) tomando 500 muestras para cada valor de p, para sistemas de tama&ntilde;os L=32 y L=64. Las simulaciones posteriores pretenden alcanzar sistemas de hasta L=128 y a unas 5000 o 10000 muestras para cada valor de p. Se pretende hacer un barrido que incluya sistemas de 32&sup3;, 48&sup3;, 64&sup3;, 96&sup3; y 128&sup3; espines. Si se obtienen del orden de unas miles de muestras para estos sistemas en los valores de la diluci&oacute;n m&aacute;s interesantes se habr&aacute; obtenido una visi&oacute;n del fen&oacute;meno de una calidad jam&aacute;s alcanzada.</p>]]></description><pubDate>Mon, 28 Jul 2008 07:38:00 +0000</pubDate></item><item><title>Os explicamos lo que hacemos</title><link>https://materialescomplejos.blogia.com/2008/062005-os-explicamos-lo-que-hacemos.php</link><guid isPermaLink="false">https://materialescomplejos.blogia.com/2008/062005-os-explicamos-lo-que-hacemos.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal"><strong>Transiciones de Fase</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Los materiales magn&eacute;ticos est&aacute;n formados por peque&ntilde;os imanes a escala at&oacute;mica. Estos imanes interaccionan entre s&iacute;, cuando est&aacute;n muy pr&oacute;ximos, tendiendo a alinearse (materiales ferromagn&eacute;ticos). Por otra parte, la agitaci&oacute;n t&eacute;rmica tiene el efecto contrario, tiende a desordenar dicha la alineaci&oacute;n. A temperaturas suficientemente bajas, la interacci&oacute;n ferromagn&eacute;tica vence produciendo consecuencias dram&aacute;ticas: la mayor parte de los imanes del sistema (!quiz&aacute; cuatrillones!) se alinean creando un im&aacute;n macrosc&oacute;pico. Este cambio abrupto se llama transici&oacute;n de fase y, a la temperatura a la que se produce, temperatura de Curie. Este fen&oacute;meno f&iacute;sico tiene la notable propiedad de presentar fluctuaciones a todas las escalas: en el punto cr&iacute;tico hay regiones del material magnetizadas y otras no, pero los tama&ntilde;os de estas regiones van desde unos pocos &aacute;tomos hasta la escala macrosc&oacute;pica (cuatrillones de &aacute;tomos).</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Poder entender un fen&oacute;meno que pone en juego tantas escalas en un reto para la F&iacute;sica, que normalmente se restringe a estudiar un estrecho rango de tama&ntilde;os (nan&oacute;metros cuando se estudian los &aacute;tomos, kil&oacute;metros cuando se estudian las nubes,<span> </span>a&ntilde;os luz cuando se estudian c&uacute;mulos de estrellas, etc.). Esta mezcla de escalas tiene propiedades muy sorprendentes en cuyo estudio se trabaja intensamente. Quiz&aacute; una de las m&aacute;s importantes es la de la Universalidad, que hace que sistemas muy diferentes a la escala m&aacute;s peque&ntilde;a, compartan exactamente algunas cantidades macrosc&oacute;picas como los llamados exponentes cr&iacute;ticos.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Un ejemplo de lo anterior es un fluido en el punto de ebullici&oacute;n, que est&aacute; relacionado con ciertos sistemas magn&eacute;ticos (en los que los imanes, debido a la interacci&oacute;n con la red cristalina, s&oacute;lo pueden tomar dos valores). Existe un modelo para los fluidos, llamado gas reticular, que consiste en una red en cuyos nudos puede haber o no, una part&iacute;cula. La interacci&oacute;n entre esas part&iacute;culas tiende a agruparlas en posiciones contiguas en la red (como las regiones magnetizadas en los sistemas ferromagn&eacute;ticos), mientras que la temperatura tiene el efecto contrario. Existe una temperatura (precisamente el punto de ebullici&oacute;n) a la que se produce una transici&oacute;n de fase entre un estado l&iacute;quido y uno de vapor. En determinadas condiciones de presi&oacute;n (punto tricr&iacute;tico) esta transici&oacute;n de fase comparte propiedades con los sistemas magn&eacute;ticos con dos estados microsc&oacute;picos. Por ejemplo, la longitud media del tama&ntilde;o de las regiones crece como una potencia de la diferencia entre la temperatura y la temperatura critica. Esa potencia coincide dentro de la precisi&oacute;n de todos los experimentos, as&iacute; como de los c&aacute;lculos te&oacute;ricos realizados hasta la fecha, y hay razones te&oacute;ricas muy s&oacute;lidas para esperar que la coincidencia sea exacta.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><strong>Modelos y Simulaciones</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">La coincidencia de propiedades entre sistemas f&iacute;sicos muy distintos, o incluso entre sistemas f&iacute;sicos reales y modelos matem&aacute;ticos, hace que sea posible llevar a cabo estudios te&oacute;ricos muy interesantes en modelos simplificados. Antes se mencion&oacute; el modelo del gas reticular para el estudio de la transici&oacute;n l&iacute;quido vapor. Quiz&aacute; el modelo m&aacute;s conocido, y m&aacute;s estudiado, es el de Ising para sistemas ferromagn&eacute;ticos. En &eacute;l, el constituyente fundamental es el llamado "esp&iacute;n" (que representar&iacute;a un peque&ntilde;o im&aacute;n) y que puede tomar s&oacute;lo dos valores: +1 o -1. Estos espines se sit&uacute;an en los nudos de una red y se estudia el sistema estad&iacute;stico formado por multitud de estos espines que interaccionan entre s&iacute; s&oacute;lo cuando est&aacute;n muy pr&oacute;ximos (por ejemplo su energ&iacute;a es -1 si dos espines contiguos son iguales y +1 si son distintos). Para a&ntilde;adir el efecto de la temperatura, se considera la llamada colectividad can&oacute;nica (sistema en un ba&ntilde;o t&eacute;rmico) que b&aacute;sicamente consiste en asumir que una configuraci&oacute;n de espines tiene una probabilidad de aparecer dependiente de su energ&iacute;a (esta probabilidad es proporcional al llamado factor de Boltzmann que se calcula como la exponencial de la energ&iacute;a total dividida por la temperatura).</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Para resolver un modelo como el anterior, y extraer toda la informaci&oacute;n relevante desde el punto de vista f&iacute;sico, "bastar&iacute;a" considerar todas las posibles configuraciones. En casos excepcionales, como el del modelo de Ising en dos dimensiones, es posible llevar a cabo c&aacute;lculos exactos, pero normalmente esto es inviable. Existen tambi&eacute;n t&eacute;cnicas aproximadas que permiten extraer informaci&oacute;n m&aacute;s o menos precisa.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Una opci&oacute;n interesante ser&iacute;a, dado un sistema suficientemente peque&ntilde;o, hacer la suma de todas las posibles configuraciones, obteni&eacute;ndose consecuentemente resultados exactos. Pero esta v&iacute;a es dif&iacute;cilmente practicable. Un sistema muy modesto de 1000 espines (red c&uacute;bica de lado 10) tiene 2 elevado a 1000 estados posibles ( o 10 elevado a 300) que es una cantidad enorme (el n&uacute;mero de &aacute;tomos en el universo observable no supera 10 elevado a 80).</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><strong>M&eacute;todos de Montecarlo</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Los m&eacute;todos de Montecarlo se suelen plantear cuando el problema a resolver es tan dif&iacute;cil que ning&uacute;n otro m&eacute;todo es aplicable. Considerar un n&uacute;mero de configuraciones de 2 elevado a miles (o en muchos casos a un mill&oacute;n) es completamente inviable. Sin embargo, el m&eacute;todo de Montecarlo aporta la soluci&oacute;n: no considerar todas las configuraciones, sino una "muestra representativa".</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">La tarea de un m&eacute;todo de Montecarlo consiste en obtener, mediante un ordenador, esta muestra representativa. Como sabemos que la probabilidad de que aparezca una configuraci&oacute;n debe ser proporcional al factor de Boltzmann, mencionado antes, debemos elegir nuestra selecci&oacute;n de configuraciones seg&uacute;n esa distribuci&oacute;n de probabilidad.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Construir un algoritmo de Montecarlo suele ser m&aacute;s f&aacute;cil de lo que uno podr&iacute;a temer, aunque esto no es el final del problema. La generaci&oacute;n de configuraciones puede llegar a ser computacionamente muy exigente.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Las exigencias computacionales pueden provenir de varias fuentes:</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">1) Propiedades microsc&oacute;picas. Hemos mencionado el modelo de Ising, que es el m&aacute;s sencillo a nivel microsc&oacute;pico. Pero el estudio de otros sistemas f&iacute;sicos requiere a veces modelos mucho m&aacute;s sofisticados.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">2) Tama&ntilde;os de los sistemas. En un ordenador s&oacute;lo podemos considerar sistemas peque&ntilde;os, pero estamos interesados en el comportamiento de sistemas macrosc&oacute;picos (cuatrillones de &aacute;tomos). Cuanto mayores sean los sistemas tratados, m&aacute;s cerca estaremos del comportamiento macrosc&oacute;pico, pero mayores ser&aacute;n las exigencias computacionales.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">3) Numero de muestras. Si consider&aacute;ramos todos los estados posibles, el resultado obtenido ser&iacute;a exacto. El m&eacute;todo de Montecarlo se utiliza dada la imposibilidad de considerarlos todos. El hecho de trabajar s&oacute;lo con una muestra, introduce errores estad&iacute;sticos que hay que tener en cuenta: los resultados nunca ser&aacute;n exactos. Sin embargo, los errores estad&iacute;sticos se pueden disminuir tanto como se quiera "simplemente" aumentando el n&uacute;mero de configuraciones (el error decrece como 1 dividido por la ra&iacute;z cuadrada del n&uacute;mero de configuraciones generadas). Es decir, si queremos obtener un n&uacute;mero<span> </span>10 veces m&aacute;s preciso, "basta" emplear 100 veces m&aacute;s potencia de c&aacute;lculo.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><strong>Limite Termodin&aacute;mico</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Se llama l&iacute;mite termodin&aacute;mico a la extrapolaci&oacute;n del comportamiento de un sistema al caso de tama&ntilde;o infinito. En la pr&aacute;ctica, uno no est&aacute; interesado en sistemas infinitos, pero un sistema macrosc&oacute;pico de un cuatrill&oacute;n de &aacute;tomos puede considerarse infinito en muchos aspectos.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">En un c&aacute;lculo de Montecarlo, desde luego que no puede llegarse a trabajar con un cuatrill&oacute;n de constituyentes. En una memoria de ordenador, t&iacute;picamente caben mil millones de n&uacute;meros, pero ni siquiera esa cantidad es manejable. Un m&aacute;ximo razonable est&aacute; en torno al mill&oacute;n de constituyentes (espines en el lenguaje del modelo de Ising).</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Hacer la extrapolaci&oacute;n de volumen infinito requiere un estudio minucioso de c&oacute;mo cambian las propiedades al ir aumentando, modestamente, el tama&ntilde;o del sistema. As&iacute;, un estudio de Montecarlo riguroso requiere estudiar sistemas de diferentes tama&ntilde;os para poder obtener informaci&oacute;n de lo que suceder&iacute;a en un sistema infinito (o m&aacute;s propiamente de tama&ntilde;o macrosc&oacute;pico).</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><strong>Orden de las transiciones</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Las transiciones de fase constituyen uno de los fen&oacute;menos m&aacute;s espectaculares de la naturaleza. Elementos peque&ntilde;os (como &aacute;tomos o mol&eacute;culas), que s&oacute;lo interaccionan entre s&iacute; cuando est&aacute;n muy pr&oacute;ximos, cooperan cuando las condiciones externas (presi&oacute;n, temperatura, campo magn&eacute;tico, etc.) son propicias, dando lugar a comportamientos colectivos macrosc&oacute;picos con propiedades sorprendentes.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Aparte de ser enormemente interesantes desde el punto de vista te&oacute;rico, las transiciones de fase juegan un papel important&iacute;simo incluso en la vida cotidiana. El conocimiento preciso de estas transiciones es crucial en muchas &aacute;reas de la tecnolog&iacute;a entre las que podr&iacute;amos citar la magnetorresistencia en los discos duros de ordenador, la superconductividad, los nuevos materiales, etc.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">En principio, la mayor parte de las transiciones de fase que aparecen en la naturaleza son de primer orden. &Eacute;stas se caracterizan porque alguna de sus propiedades (energ&iacute;a, densidad, magnetizaci&oacute;n, conductividad, ...) sufre un salto en el punto de transici&oacute;n (discontinuidad).</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Normalmente, para estudiar un sistema en el laboratorio se intenta que &eacute;ste sea lo m&aacute;s puro posible. Pero uno se plantea qu&eacute; le ocurre al sistema si se consideran impurezas (algo casi ubicuo en la naturaleza).</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">En principio, se espera que una transici&oacute;n de fase discontinua (primer orden) en un sistema puro, se suavice en cierta medida cuando se consideran impurezas (vacantes en una red cristalina, impurezas de un material no magn&eacute;tico, etc) pudiendo incluso convertirse en una transici&oacute;n de segundo orden.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Las propiedades de una transici&oacute;n de segundo orden, cerca de la temperatura de transici&oacute;n, difieren enormemente de las correspondientes a una transici&oacute;n de primer orden. Por ello es de gran importancia, particularmente desde el punto de vista tecnol&oacute;gico, saber qu&eacute; influencia pueden tener las impurezas.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><strong>Modelo de Potts diluido</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Uno de los modelos m&aacute;s simples en donde puede estudiarse &eacute;ste fen&oacute;meno es el modelo de Potts diluido.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">El modelo de Potts es una generalizaci&oacute;n del modelo de Ising en el que los espines pueden tomar m&aacute;s de 2 estados distintos. En tres dimensiones, cuando el n&uacute;mero de estados es 3 o mayor, aparece una transici&oacute;n de fase de primer orden, tanto m&aacute;s fuerte (mayor salto en la energ&iacute;a y magnetizaci&oacute;n) cuanto mayor es el numero de estados.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Hemos realizado un primer estudio del modelo de Potts con 4 estados, que presenta una transici&oacute;n de primer orden notablemente fuerte si el sistema es puro. Sin embargo, basta introducir suficientes impurezas (en la pr&aacute;ctica simplemente quitamos aleatoriamente algunos espines de la red) para que la transici&oacute;n se convierta en segundo orden. Lo sorprendente es que una cantidad peque&ntilde;isima de impurezas (un 4%) basta para cambiar el orden (http://xxx.unizar.es/abs/0711.0856)</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">El trabajo que queremos llevar a cabo en Ibercivis consiste en el estudio del modelo con 8 estados en el que la transici&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s fuerte, lo que permitir&aacute; estudiar con m&aacute;s detalle el punto en el que las impurezas cambian el orden de la transici&oacute;n (punto tricr&iacute;tico).</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Como en la pr&aacute;ctica no es posible trabajar con sistemas muy grandes (con Ibercivis el m&aacute;ximo previsto es de 2 millones de espines), la alternativa es obtener resultados muy precisos en sistemas de diferentes tama&ntilde;os para poder hacer la extrapolaci&oacute;n del l&iacute;mite termodin&aacute;mico.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal"><strong> Explicaci&oacute;n de las figuras</strong></p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">A continuaci&oacute;n mostramos varias figuras un modelo de Potts puro con 4 estados en una red c&uacute;bica de lado 128.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">Para representar el sistema tridimensional consideramos la proyecci&oacute;n de todos los espines sobre un plano. De los 4 estados posibles de espines uno lo coloreamos en rojo, otro en verde y otro en azul. El cuarto lo consideramos negro. En la proyecci&oacute;n hacemos la suma de los espines de tal modo que si hay muchos rojos, el color ser&aacute; rojo intenso, etc. Cerca de la transici&oacute;n, encontramos configuraciones en las que una buena parte de los espines ha tomado el mismo valor. Para aumentar la visibilidad, se elige el negro para el esp&iacute;n mayoritario.</p> <p class="MsoNormal">&nbsp;</p> <p class="MsoNormal">La primeras 3 figuras corresponden a un modelo puro cerca de la transici&oacute;n para mostrar la coexistencia de fases. En la primera se muestra una configuraci&oacute;n con una burbuja magnetizada, en la segunda (con energ&iacute;a un poco menor) aparece<span> </span>un banda magnetizada separada, por una interfase, de una banda no magnetizada.<span> </span>Si la energ&iacute;a es a&uacute;n menor, queda una burbuja no magnetizada en un volumen magnetizado.<span> </span>La cuarta figura corresponde a un sistema con un 10% de diluci&oacute;n, caso en el que la transici&oacute;n de fase es de segundo orden. Aqu&iacute; no aparecen bandas ni burbujas (no hay coexistencia de fases). En cambio, se aprecian regiones magnetizadas de todos los tama&ntilde;os (invariancia de escala).</p>]]></description><pubDate>Fri, 20 Jun 2008 07:42:00 +0000</pubDate></item><item><title>Un ejemplo de lo que investigamos</title><link>https://materialescomplejos.blogia.com/2008/062004-un-ejemplo-de-lo-que-investigamos.php</link><guid isPermaLink="false">https://materialescomplejos.blogia.com/2008/062004-un-ejemplo-de-lo-que-investigamos.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: 12pt; font-family: ">Vamos a mostraros distintos ejemplos de lo que investigamos en unos cuantos art&iacute;culos de este blog. Empezamos con una figura que corresponde a un modelo puro cerca de la transici&oacute;n para mostrar la coexistencia de fases. En ella se muestra una configuraci&oacute;n con una burbuja magnetizada</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 20 Jun 2008 07:37:00 +0000</pubDate></item><item><title>Otro ejemplo con menor energ&#xED;a</title><link>https://materialescomplejos.blogia.com/2008/062003-otro-ejemplo-con-menor-energ-a.php</link><guid isPermaLink="false">https://materialescomplejos.blogia.com/2008/062003-otro-ejemplo-con-menor-energ-a.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p class="MsoNormal">Otra figura correspondiente a un modelo puro cerca de la transici&oacute;n para mostrar la coexistencia de fases es esta en donde, con una energ&iacute;a un poco menor, aparece un banda magnetizada separada, por una interfase, de una banda no magnetizada.</p>]]></description><pubDate>Fri, 20 Jun 2008 07:36:00 +0000</pubDate></item><item><title>Y uno m&#xE1;s a&#xFA;n con menos energ&#xED;a...</title><link>https://materialescomplejos.blogia.com/2008/062002-y-uno-m-s-a-n-con-menos-energ-a....php</link><guid isPermaLink="false">https://materialescomplejos.blogia.com/2008/062002-y-uno-m-s-a-n-con-menos-energ-a....php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-size: 12pt; font-family: ">Terminamos los ejemplos a un modelo puro cerca de la transici&oacute;n para mostrar la coexistencia de fases con un caso en el que la energ&iacute;a es a&uacute;n menor y queda una burbuja no magnetizada en un volumen magnetizado</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 20 Jun 2008 07:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ejemplo en diluci&#xF3;n</title><link>https://materialescomplejos.blogia.com/2008/062001-ejemplo-en-diluci-n.php</link><guid isPermaLink="false">https://materialescomplejos.blogia.com/2008/062001-ejemplo-en-diluci-n.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal">&nbsp;</p><p class="MsoNormal">Esta figura corresponde a un sistema con un 10% de diluci&oacute;n, caso en el que la transici&oacute;n de fase es de segundo orden. Aqu&iacute; no aparecen bandas ni burbujas (no hay coexistencia de fases). En cambio, se aprecian regiones magnetizadas de todos los tama&ntilde;os (invariancia de escala).</p>]]></description><pubDate>Fri, 20 Jun 2008 07:34:00 +0000</pubDate></item><item><title>Materiales</title><link>https://materialescomplejos.blogia.com/2008/050701-materiales.php</link><guid isPermaLink="false">https://materialescomplejos.blogia.com/2008/050701-materiales.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Los materiales que queremos simular son vidrios y sistemas desordenados en general. El vidrio es un estado intermedio entre el s&oacute;lido y el l&iacute;quido. Desde el punto de vista micr&oacute;scopico son muy diferentes de los s&oacute;lidos ordinarios, pues los &aacute;tomos no se disponen en una estructura peri&oacute;dica. El estudio te&oacute;rico de los vidrios ha encontrado tambi&eacute;n aplicaciones m&aacute;s all&aacute; de la F&iacute;sica de la Materia Condensada. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Por ejemplo, recientemente se han producido avances significativos, inspirados en la F&iacute;sica de los spin-glasses, en el campo de optimizaci&oacute;n combinatoria en Ciencias de Computaci&oacute;n. </span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;">Encontramos vidrios en los materiales magn&eacute;ticos llamados spin-glasses, donde la disposici&oacute;n de los polos norte y sur de los "imanes at&oacute;micos" es r&iacute;gida, pero aleatoria. Tambi&eacute;n aparece comportamiento v&iacute;treo en gran n&uacute;mero de materiales desordenados, como los superconductores.   El desorden afecta profundamente a las propiedades magn&eacute;ticas y de conducci&oacute;n el&eacute;ctrica de materiales de magnetorresistencia colosal, que podr&iacute;an ser la base de la siguiente generaci&oacute;n de discos duros.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: verdana,geneva;"> Otro aspecto importante es que con las aplicaciones en Ibercivis en el &aacute;rea de F&iacute;sica de Materiales complejos, afrontamos un reto completamente nuevo en el &aacute;rea de la supercomputaci&oacute;n distribuida.</span></p>]]></description><pubDate>Wed, 07 May 2008 17:46:00 +0000</pubDate></item></rss>
